Es una prueba fundamental a examinar en los procedimientos judiciales y administrativos
relativos a responsabilidad sanitaria ya que su omisión constituye una mala praxis médica.
Consiste en el permiso o autorización que el paciente concede al médico o centro sanitario
para someterse a una prueba o tratamiento médico invasivo.
El consentimiento debe ser emitido por persona con capacidad jurídica (mayor de edad y
competente, esto es, en pleno uso de sus facultades mentales) por lo que, si nos
encontramos con que el paciente es un menor de edad o persona incapacitada, ese permiso
o consentimiento deberá ser prestado por su representante legal.
Además, debe contar con una serie de requisitos legalmente exigibles a fin de garantizar
los derechos del paciente y la ética en la práctica médica. El primero y más relevante es
que el paciente debe recibir información clara, sencilla de comprender, veraz, y completa
que incluya cual es el objetivo de la prueba o tratamiento a realizar, su objetivo, el
procedimiento a seguir, los beneficios a obtener, los riesgos y posibles efectos
secundarios, las alternativas disponibles, así como las consecuencias de rechazar el
tratamiento o prueba médica de que se trate.
En segundo lugar, la información debe ser trasladada al paciente con antelación suficiente
para que pueda examinar toda la información y de ese modo tener tiempo para que pueda
aclarar con los facultativos o personal sanitario las dudas o cuestiones que le surjan.
En cuanto a la forma de recabar ese consentimiento informado, hay que indicar que la
regla general es que se obtenga del paciente de forma oral salvo en casos de pruebas o
tratamientos médicos invasivos para los que la ley exige que sea recabado por escrito
mediante la firma del correspondiente documento por el usuario de los servicios
sanitarios.
La ausencia de consentimiento informado o su prestación sin los requisitos exigibles
onstituye una mala praxis por lo que habrá de ser examinado por un abogado
especialista en esta materia para comprobar si ha sido válidamente obtenido a fin de exigir
y depurar las responsabilidades oportunas en caso de no haberse prestado debidamente
conforme a ley.
Por tanto, si crees haber sufrido una negligencia médica contacta con el despacho cuanto
antes y acude a tu cita con el consentimiento informado.