La mala praxis o negligencia médica es una materia compleja en el mundo del derecho ya que requiere analizar no solo aspectos jurídicos sino también técnicos a nivel médico.
El abogado debe entender médicamente el asunto para saber identificar y preparar la prueba que precisa. Y es que, hay que recordar que quien reclama es a quien corresponde la obligación de demostrar sin género de dudas que se ha cometido una mala praxis, y que la misma ha causado un daño evaluable económicamente.
Por eso, la prueba es fundamental, y una de las piezas claves es sin duda la historia clínica que contenga: el diagnóstico, las pruebas realizadas para su obtención, los antecedentes médicos, el tratamiento, las pautas médicas, el consentimiento informado de las intervenciones o pruebas invasivas realizadas y los informes de evolución y alta médica del paciente.
Estos documentos han de ser entregados por el centro médico donde se ha llevado a cabo la asistencia médica a requerimiento del paciente o persona autorizada por éste.
Además de la historia clínica completa, es prueba fundamental, la denominada prueba pericial consistente en un informe emitido por médico experto en la materia de que se trate, que, además, sea perito.
Es conveniente que dicho profesional no ejerza su actividad en la misma comunidad autónoma en la que se ha producido la mala praxis a fin de evitar parcialidad o posible conflicto de intereses por el perito.
Es fundamental que el perito sea médico de la especialidad sobre la que gire el caso, ya que en caso de ir a juicio, el juez se encontrará ante dos peritos (uno del demandante y otro del demandado) que defienden posturas distintas y para decantarse por los argumentos de uno u otro analizará entre otras cosas el currículo de ambos profesionales.
Además de la historia clínica y la prueba pericial puede ser necesario el testimonio de testigos tales como: familiares, personal hospitalario, grabaciones…etc.
En definitiva, el proceso para recabar la prueba es muy importante ya que en ella se van a apoyar las pretensiones del reclamante y con ella hay que demostrar la negligencia médica y el daño causado por lo que si tienes cualquier duda contacta con este despacho y te asesoraremos en lo que precises.Reclamábamos su aplicación, y su legislación escrita, y mientras que las cosas de palacio van despacio y el legislador todavía no se ha planteado su redacción en el Código civil, nuestros juces y Tribunales han empezado a impartir justicia con esta regla.